martes, 13 de abril de 2010

"Titulo Pendiente."

Buenas, eso que se lee es el titulo de lo que estoy escribiendo. ¿Que que estoy escribiendo? Bueno, todavia no lo se, pero va tomando forma a medida que avanzo. Es como cuando teniamos dos pedacitos de plastilina cuando eramos chicos, podiamos hacer de todo. Basicamente lo que quiero decir con esa analogia media chafa es que no todo tiene que estar estructurado, siempre es bueno dejar volar la imaginacion. Obviamente yo lo hago muy seguido y a veces hasta se me ha pasado el colectivo por imaginar a alguien resbalar y caer frente a un auto. Pero eso es otra historia, por ahora les dejo el primer capitulo y espero que les guste. Si no les gusta no lo comenten asi tengo solo comentarios positivos y me ayuda a mi autoestima ;D . Saludos y que anden bien. Panda.


Capitulo 1: “Buscando esperanza en el fondo del paquete”.

-¡Tengo hambre! – Gritaba yo mientras babeaba al mirar una ardilla.

-No te preocupes, el viento cambio y pude sentir olor de ciudad- Me consolaba mi gran amigo Martín, experto en supervivencia.

Y es que ya hacia una semana desde que estábamos en un lugar al que nadie podría haber llegado antes.

Una semana desde que mientras probábamos un simulador virtual, quedamos atrapados en el juego, gracias a un virus lanzado por un ciber-terrorista. Nuestro cuerpo; inerte en la butaca del juego no ha cambiado en nada. Y claro nuestras familias están preocupadas.

En los diarios se habla de mas chicos que están en la misma situación; “Serian alrededor de 10 los chicos en estado catatonico tras haber probado el simulador virtual”.

Muchos le buscan explicación científica, otros lo atribuyen a un acto del mismo diablo. Lo cierto es que nadie sabía la respuesta.

-¿Escuchaste eso?- Le pregunte a Martín en forma de susurro.

-No ¿Qué cosa?

-¡Viene de ese arbusto!- Dije y me arroje sobre el.

-¡Nico! Puede ser un animal salvaje, una serpiente o algo.

-No, es algo mucho mejor.- Respondí emocionado.

-¿Qué es?- Pregunto confundido Martín

-¡Es Juanito Arcoiris!- Le respondí mientras salía de los arbustos con mi gran amigo.

Era increíble, pero Juanito Arcoiris nos había encontrado. Estaba muy contento, nos iba a ser de gran ayuda.

-¿Qué? ¿Ese es el famoso Juanito Arcoiris?- Pregunto asombrado Martín.

-Si, ¿Por?

-¡Nico, es un perro!

-Claro que soy un perro, estoy seguro que si me hubiese transformado en humano estaría igual de sucio y hambriento que ustedes.- Respondió Juanito.

-¡Ese perro habla!- Grito sorprendido Martín.

-¡Oh, parece que tenemos un maldito genio entre nosotros!- Respondió enfadado Juanito.

-¡Cálmense, tenemos que estar juntos si queremos salir de acá!

-¿Se supone que tenemos que seguir camino con “eso”?-Pregunto Martín.

-Ok, ¿Qué es lo que queres? ¿Queres que te muerda?

-¡Que gran viaje!- Dije sarcásticamente

Era evidente que Martín nunca me creyó cuando le dije que encontré un perro llamado Juanito Arcoiris. Para los que no saben, hace más o menos un año, Juanito nos siguió a mí y a mi mama, desde una verdulería, le pregunte como se llamaba y me dijo que se llamaba Juanito Arcoiris. Actualmente vive en el País del Nunca Jamás, donde lidera un grupo de pandas que protegen secretamente el mundo del ataca de los chivos kamikaze.

Aunque para muchos esta historia les puede parecer una total mentira, en realidad pasa; y la ignorancia de la gente les cuesta cada ves más a los pandas.

-Juanito, ¿Podes trasformarte en mas cosas?- Le pregunte al astuto individuo.

-No, aunque tenga un paso libre desde tu sub-conciente, el sistema virtual me limita a convertirme en un perro y un ser humano.

-Carajo, estamos en el horno… Bueno transfórmate en una persona entonces.

-Pero… ¿Por qué?- Respondió extrañado.

-Por que si nos encontramos con más gente, les va a parecer muy raro un perro que habla.- Respondí.

-Buen punto.-Respondió Juanito y comenzó su metamorfosis.

-Sinceramente todo esto es muy raro, pero bueno, estamos en un simulador virtual, así que todo puede pasar.- Agrego Martín, que todavía no salía de su asombro.

-Si, realmente todo puede pasar, asi que mejor sigamos con cuidado.- Le respondió Juanito.

Emprender un viaje nunca es fácil, pero ahora no nos costo trabajo, no teníamos nada que empacar, no teníamos nada que revisar… Simplemente caminamos hacia el este.

Tras una hora de caminar Juanito nos comento algo muy inquietante:

-¿Les comente que tengo síndrome de abstinencia?

-No sabia que te drogabas.-Le respondí.

-No es por drogas, les voy a explicar: Si no como papas fritas por mas de 3 días, me trasformo en un asqueroso Hippie. Por el contrario si las como me transformo en un abogado. Asi que tengo que tomar unas pastillas para mantenerme “normal”

-Ok, ¿Tenes las pastillas?- Pregunte.

-Emm, no.

-¡Chan!, ¿Y hace cuanto que no comes papas fritas?

-Desde hace un día mas o menos.

-Bueno, no nos preocupemos de mas, solo encontremos una ciudad.- Respondí nerviosamente.

-Odio los hippies.- Dijo Martín

-No conozco alguien a quien le agraden los hippies.- Respondió Juanito.

Caminamos y caminamos, hasta que oscureció, como a Juanito le da miedo la oscuridad, decidimos dormir junto a una pobre fogata que logramos encender. Al día siguiente continuamos caminando. Nuestra tranquilidad fue interrumpida muy rápidamente cuando nos topamos con algo que no esperábamos encontrarnos. Al parecer alguien tuvo la genial idea de meterse al bosque con tacones, esa tremenda estupidez solo podía provenir de una sola persona.

-¿Naomi? – Pregunte en voz alta.

-¡Nico! ¡Martin! Que bueno que los encuentro- Respondió con lágrimas en los ojos.

-Es una pregunta estupida, pero… ¿Por qué andas en un bosque con tacos? ¿Venís de una orgía?- Pregunte sarcásticamente.

-No, vengo de vender cerebros… Que lastima, te podría haber vendido uno, pero se me terminaron.

-No lo necesito, soy muy inteligente.

-¿Oh si? ¿Y por eso repetiste 3 veces?- Exclamo victoriosa, sabia que ese era mi punto débil.

- Dije que soy inteligente, no perfecto. Maldita perra.

-Ok, cálmense… Naomi, ¿viste alguna ciudad?- Pregunto Martín.

-Cla…Quiero decir, no. Pero si quieren les ayudo a buscar una.

-Muy bien, esta decidido, la damita nos va a ayudar a encontrar una ciudad y muchas papas fritas.- Exclamo Juanito-

-¡Ahhh! Es un perro que habla…- Grito asustada Naomi.

-Es una larga historia, y me gustaría saber por que sos devuelta un perro juanito.

-Si, rumbo a la ciudad.- Dijo Juanito ignorándome. -Por cierto damita, ¿de donde sacaste esa ropa tan elegante?-Pregunto.

-¿Eh? Estem… Si, es un gran misterio ¿no?

Fueron unas larguisimas y cansadoras dos horas hasta que encontramos una ciudad, de lejos se veía como Centenario el día del aniversario. Pero ya saben lo que dicen: “las primeras apariencias siempre son las que engañan.”

-¡Si! Raccon City.- Grito entusiasmada Naomi.

- ¿Raccon City? ¿Pero como sabes el nombre?- Pregunto Martín mientras todos esperábamos una respuesta.

-¿Eh? Es que… Esta acá en el mapa.- Respondió Naomi.

- ¿¡Maldita perra tenias un mapa!?- Grite Furioso.

-Muchachos, créanme que odio interrumpir sus peleas, pero parece que no estamos solos.- Exclamo Juanito con cara de muy preocupado.

-Es cierto, se siente olor a rancio… Muy repugnante. –Agrego Martín.

-Un momento, ¿Dijiste Raccon City?- Pregunte asustado.

-Si Raccon City… ¿Hay algo de malo en eso?

-¡Claro que lo hay! Es la ciudad donde se libero el Virus-T en el juego Resident Evil.- Respondí totalmente paralizado.

- Y… ¿Eso es malo?- Pregunto Martín

- ¿Nunca jugaron ese juego? Dios, ¿Dónde viven? ¿En una cueva?- Respondió Juanito

- ¡Maldición solo digan que hace el famoso Virus-T! – Grito un tanto asustada Naomi.

- El Virus-T convirtió a todos en Raccon City en Zombis.- Dije con la vos entre cortada.

-Y ahora… Estamos rodeados de ellos.- Dijo Juanito muy asustado.

Una multitud de zombis brotaron de entre los árboles, grandes, pequeños, de todo y para todo. Lo peor es que no tenían cara de amigables. De entre la multitud dos zombis se distinguían, uno enorme junto a uno flaco y pequeño que estaba sobre su hombro, no dejaban de mirarnos, hasta que el par se acerco.

- ¡Corran! ¡Sálvense! –Grito Juanito.

- No, esperen, no les vamos a hacer daño. –Exclamo el zombi grande.

- Solo necesitamos ayuda.- Agrego el pequeño.

-¡¡Eso es mentira, nos quieren devorar!! – Grito señalándolos Juanito

- Juanito, calmado. ¿Qué es lo que podemos hacer?- Les pregunte.

- ¡Nico! ¿Acaso vas a ayudar a un montón de cadáveres parlantes?

- Si hubiesen querido, nos habrían devorado hace un buen rato, son buenos.- Respondí con una sonrisa.

- Muchas gracias, no se preocupen que no les vamos a hacer daño.

- Necesitamos el antivirus, la clave para que volvamos a ser normales.-Agrego el pequeño.

- ¿Por que? ¿Así no están bien? – Dijo Juanito.

- Y supongo que el antivirus esta en el centro de la ciudad ¿No es así?- Dijo Martín mirando de reojo la devastación que se apreciaba desde donde estábamos.

- Si, ¿Cómo es que lo sabias?- Respondió el zombi grande

- Los juegos de hoy en día son tan predecibles.- Respondió.

- Ok, vamos, sacamos el antivirus, alguna que otra ropa de las tiendas y venimos. –Agrego Naomi.

- Ojala fuera tan fácil, de ser así ya lo habríamos hecho nosotros.- Respondió el pequeño zombi.

- Tiene demasiada vigilancia.- Dije.

- Y corren peligro de quedar como nosotros.

- ¡Ahhh! ¡Que horror! ¡Nico yo no voy!- Grito Naomi.

- ¿Por que? No te vendría mal una sesión de belleza. – Dijo riéndose Martín.

- Concuerdo con la damita, yo tampoco quiero ir.- Agrego Juanito.

- ¿Y vos por que no queres ir? – Pregunte

- Bueno, es que nunca me gustaron mucho los zombis y esas cosas.- Dijo avergonzado- Además alguien se tiene que quedar a cuidar el equipaje.

- Juanito, no tenemos equipaje.- Respondí – Excepto por Naomi, siempre tiene equipaje.

- ¡Gracias!... Espera, ¿Eso fue un insulto?-

- Ok, pongámonos en marcha, hay que encontrar la forma de salir de acá, estoy seguro que ellos nos pueden dar algún dato de cómo salir.

Después de un buen rato discutiendo quien se quedaba, acordamos en Juanito y Naomi, básicamente por que eran los únicos que no querían ir. Al entrar a la ciudad nos dimos cuenta por que los zombis vivían en el bosque, estaba todo destrozado, parecía que había pasado el huracán Katrina.

Parecía todo tan calmo, el viento soplaba una brisa que parecía susurrarnos el peligro que existía en esa ciudad, la oscuridad de las calles y los callejones era tan tétrica, en especial por que era de día, y sin embargo estaba todo totalmente oscuro. Para cuando nos dimos cuenta ya estábamos en el medio de la ciudad.

- Como pasa el tiempo cuando uno se divierte ¿No? – Dije irónicamente.

- Si supiéramos donde estamos seria más sencillo- Agrego Martín- Además tampoco sabemos que buscamos.

- Sencillo, en los laboratorios de Umbrella Co.

- Aja, realmente te conoces ese juego de memoria ¿No?

- Es una de mis tantas virtudes- Dije sonriente- Ahora tiene que haber algo que nos indique hacia donde queda ese laboratorio.

- No conozco este juego, pero tal vez ese cartel que dice “Laboratorio” signifique algo.

- ¿No te cansas de ser tan sarcástico?- Respondí- Entremos ahí debe estar la cura.

El lugar era realmente tétrico, oscuro y parecía que una docena de bebes con diarrea habían pasado por allí antes. Al llegar a una sala enorme vimos como un solo foco sobre un estuche daba claras señales de que allí se encontraba la cura al problema de nuestros cadavéricos amigos. Parecía todo tan fácil, pero en este juego, tal y como en la vida real, nada es fácil.

- ¡Malditos mequetrefes, pagaran caro su osadía!- Dijo una voz gruesa y de ultratumba.

- ¡¿Qué carajo fue eso Nico?!- Pregunto aterrado Martín.

- ¡¿Cómo mierda se supone que lo sepa?!- Respondí aun mas asustado- ¡Lo único que se es que no es amigable!

- Están frente al grandioso Némesis, el jefe de este nivel, su primer y ultimo gran enemigo.

De entre las sombras y frente a nosotros apareció la abominación, con unos 2 metros y medio, debía estar pesando unos 150 kilos. Era la clase de sujeto al cual hacerlo enojar no seria un gran error, seria el último. No sabíamos como podríamos ganarle a algo como eso, era prácticamente imposible, pero como dicen, de la desesperación salen las ideas, y la mía fue perfecta para la ocasión.

- Y se supone que tenemos que ganarte ¿No?- Le dije al monstruo con vos desafiante.

- Se supone que los tengo que matar- Respondió- Y es lo que voy a hacer.

- ¡¿Qué carajo haces?! Si le pedíamos disculpas capaz nos dejaba ir.- Grito furioso Martín- Ahora nos va a aplastar.

- ¿Y acaso con matarnos vas a ser mejor persona?- Respondí

- Bueno, no lo se. ¿Ustedes que creen?- Respondió mas calmo la bestia.

Martín me miro con una cara de alegría que significaba más que “buenísima idea Nico”, realmente parecía que me quería idolatrar.

- A decir verdad, no se.-Dijo Martín- ¿Vos que pensas Nico?

- Si matas a todo el que se te acerque nunca vas a tener amigos, decime ¿Cuántos amigos tenes?

- Bueno, tenia un caniche, pero ladraba mucho y… Bueno ustedes me entienden- Respondió

- Si es cierto, esos perros son muy escandalosos. Y… ¿Ningún amigo más tuviste?

- No, nunca nadie se me acerca, todos se alejan y gritan.- Dijo entre sollozos.

- Ese es tu problema, pero yo tengo la solución. –Respondí

- ¿En serio? ¿Cuál? Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa.

En cosa de media hora ya estábamos fuera del bosque junto con Juanito, Naomi y el resto de los zombis.

- ¡Es Martin!- Grito Naomi

- ¡Es Nico!- Agrego Juanito

- ¡Es Némesis! ¡Corran!- Gritaron los zombis.

Después de 10 minutos de tratar de convencer a los zombis de que Némesis no les iba a hacer daño, pudimos proponer la solución.

- Ok, Némesis esta dispuesto a darles toda la ayuda posible, incluyendo la cura.- Dije

- A cambio no lo van a juzgar mal o a salir gritando y corriendo cuando lo vean.- Agrego Martín

- Esta bien, estamos de acuerdo.- Dijo el zombi grande.

- ¿Ahora nos pueden decir como salir de acá?- Dijo con una gran sonrisa Naomi.

- Bueno… Es que no lo sabemos.- Respondió el zombi pequeño.

- ¡¿Qué?! ¡¿Cómo que no lo saben?!- Grito totalmente encabronada Naomi.

- Solo hay dos formas, pero son muy difícil.- Dijo Némesis.

- ¿Cuál es?- Pregunte- Supongo que como uno de los jefes de este simulador sabrás como salir.

- La primera, bueno, terminando el juego, pero eso les tomaría meses o incluso años.

- Y no disponemos de tal tiempo.-Agrego Martín.

- La otra forma, la cual creo es la más difícil, es encontrar el hueco.

- ¿El hueco?- Pregunte

- Verán, cuando se crea un juego, o un simulador, es creado por humanos, y siempre les queda algo mal, el “hueco” es ese punto, si llegan ahí podrán salir.

- Buenísimo, ¿En donde esta?- Pregunto Juanito

- Como puedo deducir ya tienen el mapa, si se fijan bien, justo en el medio hay un punto negro.

- Es ahí, sin embargo estamos demasiado lejos.- Dije

- No solo eso, si no saben manipular bien el juego nunca van a llegar.

- ¿Manipular el juego?-

- De eso se trata, cada uno tiene una afinidad con algo, desde una espada o los puños hasta armas de fuego o mecánica. A medida que avancen van a ir descubriendo cual es su talento, si los saben usar con sabiduría puede que lleguen a su destino.

- Uh copadísimo, yo quiero ser el mecánico- Dijo Juanito.

- Si no te callas te voy a dejar debajo de un camión- Le respondió Naomi

- No es mucho, pero los zombis juntamos algunas cosas para su viaje.- Dijo el zombi pequeño

- ¿Qué? ¿Nos están echando?- Dijo Juanito

- Muchas gracias, nos van a servir mucho.- Respondí

- Hey Juanito, nos dieron papas fritas.- Dijo Martín

- ¡¿P..p…Papas Fritas?!-Dijo con lagrimas en los ojos Juanito

- Y son de las---

- Dame eso, ahora el mundo vuelve a tener sentido-Respondió Juanito mientras devoraba los snack.

- Bueno, supongo que nos tenemos que ir, muchas gracias por todo.- Dije despidiéndome.

- Chau, cuídense.- Dijeron los demás.

- ¿Se van tan rápido? Espero que no les moleste si dos de ustedes me acompañan.- Dijo una vos misteriosa

Y de la nada una sombra apareció, llevándose consigo a Juanito y Naomi. Solo podíamos ver atónitos como la misteriosa sombra se los llevaba a lo más profundo del bosque.

2 comentarios:

  1. ahi ta :D como me tarda 3 años el coso este de internet u.u no podia, LO LEI TODO :D esta re copado, qiero aparecer yo u.u ya te lo habia dicho u.u me gusto me gusto :E esa tal Nahomi es mi idola (A) usa tacos en el bosqe (A) we :P te estoy siguiendo con mi blog *.*

    ResponderEliminar
  2. 100% piola loco. Tenes razon, yo una vez lo vi a Juanito. Te sigo, esta muy bueno el blog, y tenes carisma para escribir. Suerte!!!

    ResponderEliminar

Seguidores